El Cabildo de Gran Canaria ha expresado su opinión crítica sobre la reciente ordenanza propuesta para regular las viviendas ubicadas en zonas turísticas, señalando que resulta insuficiente para abordar la complejidad del fenómeno. La institución insular insta al Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana a reorientar la iniciativa y avanzar hacia una especialización de los usos del suelo mediante una modificación del Plan General de Ordenación (PGO).
Contexto de la regulación de viviendas turísticas
El crecimiento de viviendas destinadas al alquiler turístico ha generado un incremento considerable en la demanda de regulación específica. En consecuencia, diversas administraciones están buscando mecanismos para controlar y equilibrar el uso residencial y turístico, evitando efectos negativos como la saturación de servicios, la pérdida de viviendas para residentes o el impacto sobre el entorno urbano.
En este escenario, San Bartolomé de Tirajana, uno de los municipios más afectados por el turismo en Gran Canaria, ha presentado una ordenanza municipal para gestionar este tipo de viviendas. Sin embargo, el Cabildo considera que dicha ordenanza no aborda con suficiente profundidad todos los aspectos necesarios para una regulación efectiva y sostenible.
La posición del Cabildo: hacia una regulación más completa
Desde la Consejería de Política Territorial del Cabildo, se subraya que una ordenanza municipal por sí sola no es suficiente para enfrentar los retos que plantea la proliferación de viviendas turísticas. Recomiendan que se avance en la modificación del PGO, el instrumento urbanístico de mayor rango, para definir de forma clara y precisa los usos permitidos, las zonas específicas y los parámetros aplicables.
Esta especialización de usos permitiría diferenciar claramente entre áreas turísticas y residenciales, facilitando una gestión más eficaz y adaptada a las características de cada territorio. Además, una modificación del PGO garantizaría una mayor seguridad jurídica y coherencia normativa, aspectos esenciales para la planificación a largo plazo y la convivencia entre residentes y turistas.
Implicaciones económicas y sociales
La regulación adecuada de las viviendas turísticas tiene un impacto directo en la economía local, el mercado inmobiliario y la calidad de vida de los vecinos. El Cabildo destaca que una ordenanza incompleta puede generar incertidumbre y conflictos, tanto para los propietarios como para los residentes habituales.
Por ello, la institución insular apuesta por un enfoque integral que contemple no solo la regulación de las viviendas, sino también la ordenación del territorio, la protección del patrimonio urbano y la promoción de un turismo sostenible que beneficie a toda la comunidad.
Próximos pasos y expectativas
El Cabildo de Gran Canaria ha solicitado formalmente al Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana que revise y mejore la propuesta de ordenanza, incorporando las recomendaciones técnicas y normativas necesarias. Se espera que este proceso permita avanzar hacia una regulación más sólida y adaptada a las necesidades reales del municipio.
Además, se prevé que esta iniciativa sirva como modelo para otros municipios turísticos de la isla, que enfrentan desafíos similares en la gestión del crecimiento turístico y la conservación del equilibrio urbano y social.
Conclusión
La regulación de las viviendas en zonas turísticas en Gran Canaria requiere de un enfoque profundo y coordinado entre administraciones. La ordenanza presentada por San Bartolomé de Tirajana es un paso inicial, pero el Cabildo insiste en la necesidad de avanzar hacia una modificación del PGO que permita una especialización clara de usos, garantizando así un desarrollo turístico sostenible y respetuoso con la comunidad local.