El Gobierno de Canarias, junto con el Cabildo de Fuerteventura, los ayuntamientos, las policías locales y el Seprona, ha reforzado de manera significativa la vigilancia y protección del suelo rústico en la isla. Esta acción coordinada busca garantizar el cumplimiento de la normativa ambiental y territorial, evitando irregularidades en terrenos protegidos.
Un día de inspecciones intensas
En una jornada particularmente activa, se realizaron un total de 64 inspecciones en diferentes puntos de Fuerteventura, concentrándose principalmente en los municipios de Puerto del Rosario, La Oliva y Tuineje. Estas tres localidades aglutinaron más del 85% de la actividad inspectora, evidenciando una atención especial en las zonas donde se detectan mayor número de posibles infracciones.
Colaboración institucional para proteger el territorio
La vigilancia se ha intensificado gracias a la coordinación entre diversas administraciones y cuerpos de seguridad. Además del Gobierno de Canarias y el Cabildo, los ayuntamientos locales y el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) trabajan de manera conjunta para asegurar el respeto a las normativas que regulan el uso del suelo rústico.
Este esfuerzo conjunto no solo implica la realización de inspecciones, sino también el seguimiento de los procedimientos administrativos que se derivan de las irregularidades detectadas. Es importante destacar que el archivo de un expediente no implica necesariamente que la situación irregular haya desaparecido, sino que en muchos casos la competencia para resolver corresponde a otra administración.
Restablecimientos voluntarios: un paso positivo
Entre 2023 y 2026, la Agencia encargada de la supervisión ha registrado 26 restablecimientos voluntarios de la legalidad en suelo rústico. Esta cifra refleja la respuesta positiva de algunos propietarios o responsables que han decidido corregir las situaciones irregulares de manera voluntaria.
De estos restablecimientos, 15 se han realizado en Puerto del Rosario, siete en La Oliva, dos en Pájara, uno en Tuineje y uno en Antigua. Estos datos indican que, aunque persisten las infracciones, existe una tendencia hacia la regularización y el respeto a las normativas urbanísticas y ambientales.
El compromiso con la sostenibilidad y el orden territorial
La protección del suelo rústico es fundamental para mantener el equilibrio ambiental y el desarrollo sostenible de Fuerteventura. La intensificación de las inspecciones y la colaboración entre administraciones representan un compromiso claro para preservar el patrimonio natural y evitar construcciones o actividades que puedan causar daños irreversibles.
Este enfoque también busca fomentar una cultura de responsabilidad entre los ciudadanos y promotores, incentivando el cumplimiento voluntario de la normativa y facilitando los procesos para corregir posibles infracciones.
Conclusión
La reciente ronda de inspecciones en Fuerteventura refleja un esfuerzo decidido por parte de las autoridades para proteger el suelo rústico y garantizar un desarrollo sostenible. La participación activa de diferentes organismos y la respuesta positiva en forma de restablecimientos voluntarios son indicadores alentadores en la lucha contra las irregularidades territoriales.
El seguimiento continuado y la cooperación interinstitucional serán clave para mantener la integridad del territorio y promover un uso responsable del suelo en la isla.